jueves, julio 01, 2010

Recuerdos

Escucho tu risa a lo lejano.
Miro al parpadear entre el ardor de mi ceguera tu figura.
Con recelo y descriptible cariño guardo todos los recuerdos donde existes.

Mis anécdotas, las tuyas y las de ambos están en el cajón dorado, ese que al abrirse deja salir sonoras carcajadas llenándonos de alegría, de eso airoso que te invade el pecho y te mueve las tripas, eso que quizás pueda ser amor o una cosa similar. 
Quién sabe.